Card

Actualidad · Artículo

Escuchar antes de tratar: la entrevista clínica como clave terapéutica y humana

AstraZeneca · 3 min

Técnicas clave para mejorar la escucha activa en la entrevista médica con lista de pasos y gráficos

Más allá de la recogida de datos, la entrevista clínica es un acto de cuidado.  Desde una visión de atención centrada en el paciente, la escucha activa es la  base misma de una anamnesis eficaz y el principio de una relación  terapéutica sólida.

 

El concepto de escucha activa surgió a partir de investigaciones dirigidas por  el psicólogo estadounidense Carl Rogers a mediados del siglo pasado. Junto  a su colega Richard Farson, acuñó el término “active listening” en un breve  libro1 que revolucionó el enfoque de las relaciones interpersonales. En el  campo de la salud, la escucha activa es una competencia esencial en la  interacción entre el personal sanitario y las personas atendidas y “consiste  en prestar atención plena al paciente, mostrando empatía y comprensión”2,  en la definición del Instituto para la Experiencia del Paciente (IEXP).

 

Escuchar es uno de los pilares de la entrevista clínica, y supone mucho más  que recibir información sobre los síntomas, necesidades y expectativas de  quien acude a la consulta. Implica prever, sorprenderse, dejar hablar y  permitir que emerjan los “diamantes en bruto que el paciente lleva dentro”.3  Solo así se genera un espacio terapéutico, no meramente técnico.

 

Sin embargo, la realidad aún dista de esta deseada humanización de la  práctica médica. Un ensayo4 realizado en consultorios y clínicas de Estados  Unidos en 2019 reveló que solo al 36 % de los pacientes se les preguntaba  por el motivo de su visita, y la cifra descendía hasta el 20 % en consultas  especializadas. 

 

Hacia la empatía comunicativa

 

Hay evidencia de que una comunicación empática en la práctica médica tiene  un efecto positivo tanto en el diagnóstico como en el tratamiento. Quienes  reciben atención sanitaria valoran especialmente que la persona al frente de  la consulta escuche sin interrupciones y con interés genuino, lo que facilita  una anamnesis más precisa y mejora la relación clínica.5

 

Pero ¿cuáles son las estrategias para la escucha activa en la entrevista  clínica? Una revisión6 de estudios publicados entre 2010 y 2023 identificó  cinco técnicas que habían mejorado significativamente la calidad de esta  comunicación: parafraseo y resumen, contacto visual y lenguaje corporal,  preguntas abiertas, validación emocional y silencio reflexivo. Los estudios  indican que una mejor escucha activa reduce los malentendidos, mejora la adherencia al tratamiento y aumenta la satisfacción del paciente en la  atención médica.

 

La visión de la entrevista como proceso relacional, y no solo como método  para recopilar datos, se puede afinar en cada etapa de la consulta: comienza  con un saludo cordial y una actitud abierta; continúa con un espacio de relato  libre; se focaliza luego en los aspectos relevantes a través de la escucha  activa; pasa a una fase estructurada de preguntas dirigidas; y concluye con  un cierre que refuerza la alianza terapéutica en equipos de salud. Cada una  de estas fases tiene valor terapéutico en sí misma cuando está guiada por la empatía, la atención y el respeto.7

 

Este enfoque comunicativo resulta especialmente valioso en enfermedades  que conllevan tratamientos complejos y prolongados, además de una elevada  carga emocional y un grado de incertidumbre. En pacientes con  comorbilidades, una escucha de calidad puede evitar omisiones clave entre  diferentes profesionales, desde los equipos quirúrgicos a los de enfermería8.  Con personas que tienen dificultades para comunicarse verbalmente, ya sea  por edad o por discapacidad intelectual, el lenguaje no verbal, la empatía y  los silencios cobran aún más importancia.

 

Numerosos estudios evidencian la efectividad de los programas de  comunicación en el personal sanitario y relacionan la implementación de la  escucha activa con beneficios tangibles en el proceso asistencial.9 Por eso,  incluso se recomienda -por ejemplo, en la guía Impulsando la humanización en oncología10– que la práctica de habilidades de comunicación para  profesionales de la salud se integre en la formación de grado y en la  residencia médica.

 

La entrevista clínica es un espacio donde los pacientes pueden sentirse  escuchados como personas, no solo atendidos como casos médicos. Michael  Balint11, especialista en la relación terapéutica en medicina, lo resumía con la  frase: “Quien pregunta obtiene respuestas, pero sólo respuestas. Quien deja  hablar obtiene historias”. 

Back to top button image