La información que figura en esta web está dirigida exclusivamente al profesional facultado para prescribir, dispensar o indicar medicamentos.
La información que figura en esta web está dirigida exclusivamente al profesional facultado para prescribir, dispensar o indicar medicamentos.
Actualidad · Artículo
11.12.2024 ·
AstraZeneca ·
2 min
La granulomatosis eosinofílica con poliangitis (GEPA) se caracteriza histopatológicamente por infiltración eosinofílica en diferentes tejidos que causa daño orgánico que puede ser grave e irreversible. Aunque forma parte de las vasculitis asociadas a ANCA (AAV, por sus siglas en inglés), se estima que estos anticuerpos son detectables en menos de la mitad de los casos de GEPA.1,2
En general, la positividad a los ANCA se asocia a una enfermedad donde predomina la vasculitis de pequeños vasos, mientras que en los pacientes con GEPA ANCA negativos, suele predominar la infiltración eosinofílica de tejidos como el miocardio o el pulmón.1
Está claro que los eosinófilos tienen un papel fundamental en esta enfermedad. Estos maduran en la médula ósea gracias a la influencia de diversos factores, como el factor estimulante de colonias de granulocitos monocitos (GM-CSF), IL-5 e IL-3. Posteriormente, los eosinófilos maduros migran estimulados por la IL-5. Aunque se reconoce que la principal fuente de IL-5 son los linfocitos Th2, las células linfoides innatas del tipo 2 (ILC2s) son una importante fuente alternativa en los tejidos, estimulados por la IL-33 que secretan las células epiteliales y endoteliales en respuesta a virus y bacterias.1
Cuando los eosinófilos migran a los tejidos, estos inician un proceso de degranulación. Dichos gránulos contienen principalmente proteína básica mayor (MBP), proteína eosinofílica catiónica (ECP), peroxidasa eosinofílica (EPO) y neurotoxina derivada del eosinófilo (ENT). Estas sustancias producen citotoxicidad y son responsables del daño orgánico en los pacientes con GEPA.1
La mayoría de los pacientes con GEPA tienen asma. Sin embargo, la progresión asma grave-GEPA sigue siendo impredecible con los biomarcadores actuales.3 Al respecto, un reciente estudio encontró que el factor estimulante de colonias de granulocitos-monocitos (GM-CSF) en esputo se encuentra significativamente elevado en pacientes asmáticos con GEPA en comparación a los pacientes con asma grave.4
La correlación que existe entre los eosinófilos en sangre y la vasculitis (BVAS) hace esencial el monitoreo de este biomarcador en pacientes con asma grave.3
Referencias
1. Watanabe R, Hashimoto M. Eosinophilic Granulomatosis with Polyangiitis: Latest Findings and Updated Treatment Recommendations. J Clin Med. 2023;12(18):5996.
2. Emmi G, Bettiol A, Gelain E, et al. Evidence-Based Guideline for the diagnosis and management of eosinophilic granulomatosis with polyangiitis. Nat Rev Rheumatol. 2023;19(6):378-393.
3. Caminati M, Fassio A, Alberici F, et al. Eosinophilic granulomatosis with polyangiitis onset in severe asthma patients on monoclonal antibodies targeting type 2 inflammation: Report from the European EGPA study group. Allergy. 2024;79(2):516-519.
4. Latorre M, Seccia V, Puxeddu I, et al. Severe Eosinophilic Asthma or Eosinophilic Granulomatosis With Polyangiitis: Potential Biomarkers for Novel Diagnostic Strategies. J Allergy Clin Immunol Pract. 2024;12(11):3057-3067.
ES-34002 Diciembre 2024
Estos consentimientos son obligatorios para iniciar sesión. Por favor, acéptalos para continuar.