Card

Actualidad · Artículo

Pacientes crónicos, más seguimiento y menos tiempo: un reto para AP

 AstraZeneca ·  5 min

En un momento en el que la Atención Primaria afronta una presión creciente, hablamos con Carmen Ríos, fundadora de Doctomatic, sobre el papel que puede jugar la tecnología para mejorar la eficiencia del sistema sanitario y reforzar la capacidad asistencial desde la base.

Carmen Ríos

La Atención Primaria está en el centro del debate sanitario, ¿dónde ves hoy el principal reto?

 

Creo que el gran reto no es únicamente clínico, sino operativo. Los profesionales tienen cada vez más pacientes, más seguimiento longitudinal y menos tiempo. Y, en muchos casos, una parte importante de su trabajo sigue siendo registrar datos, revisar información dispersa o gestionar procesos que podrían estar mucho más automatizados.

 

Ahí es donde está el cuello de botella: en la capacidad del sistema para capturar e integrar información de forma eficiente y convertirla en decisiones clínicas accionables.

En este contexto, ¿qué papel puede jugar la tecnología

 

La tecnología tiene un potencial enorme, pero durante años se ha enfocado desde el ángulo equivocado. Muchas soluciones añadían capas de complejidad: nuevos dispositivos, nuevas plataformas, nuevos procesos.

 

Ahora estamos viendo un cambio interesante. Las soluciones más efectivas son aquellas que simplifican, que se integran en los flujos existentes y que aprovechan los recursos que ya están en el sistema. No se trata de añadir más tecnología, sino de hacer que la que ya existe funcione mejor.

¿Hacia dónde está evolucionando monitorización y seguimiento de pacientes?

 

La tendencia es clara: avanzar hacia modelos de seguimiento más continuos, más distribuidos y menos dependientes del entorno hospitalario. Esto permite detectar antes las descompensaciones y actuar de forma más proactiva.

 

Pero todavía hay retos importantes. La validación clínica, la integración en los sistemas de información, la interoperabilidad o la adopción por parte de los profesionales siguen siendo barreras reales. La tecnología está avanzando rápido, pero su implementación efectiva en la práctica clínica va un paso por detrás.

¿Qué debería tener en cuenta el sistema sanitario a la hora de invertir en este tipo de soluciones?

 

Yo diría que hay tres claves.

 

Primero, que la solución encaje en la práctica, no en un escenario teórico.
Segundo, que demuestre impacto tangible en eficiencia y calidad asistencial.
Y tercero, que sea escalable sin añadir fricción.

 

En un sistema tensionado como el actual, no necesitamos más herramientas, sino herramientas que realmente se utilicen.

Para terminar, ¿cómo imaginas la Atención Primaria en los próximos años?

 

Más resolutiva, más apoyada en datos y menos reactiva. Creo que veremos una Atención Primaria con mayor capacidad de anticipación.

 

Pero para llegar ahí, tenemos que perderle el miedo a la tecnología y verla como un aliado. Ese es el gran reto y también la gran oportunidad.

 

Back to top button image