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Biomarcadores y alteraciones moleculares en el Cáncer de Pulmón no microcítico (CPNM)

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Un biomarcador es una característica específica medida como indicativa de un proceso biológico normal, patológico o de respuesta a una exposición o intervención, incluidas las terapéuticas. Los biomarcadores pueden ser predictivos, pronósticos, diagnósticos, de riesgo, de seguimiento, y de seguridad.1

 

 

Heterogeneidad y Alteraciones Moleculares en el CPNM

 

El cáncer de pulmón no microcítico (CPNM) es un tumor heterogéneo con un elevado número de mutaciones oncogénicas conocidas. Entre el 65% y el 80% de los pacientes con CPNM tienen alteraciones moleculares, independientemente de la histología. Estas alteraciones promueven el crecimiento tumoral mediante diversas vías de señalización. Su presencia es de significativo valor pronóstico y pueden funcionar como marcadores de sensibilidad para ciertas terapias dirigidas, cruciales en la actual era de la medicina de precisión en oncología.2,3

 

 

Detección de Mutaciones y Técnicas Moleculares

 

Dependiendo del tipo de mutación o alteración, se utilizan diferentes técnicas moleculares para su detección. Los métodos que identifican una sola alteración, como PCR, FISH, y IHQ, están siendo paulatinamente reemplazados por técnicas avanzadas como la secuenciación masiva (NGS), que permite identificar múltiples alteraciones simultáneamente.3

 

Las técnicas usadas para detectar algunas de las mutaciones/alteraciones en genes/proteínas más frecuentes en el CPNM son:4,5

 

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La muestra tisular ha sido y sigue siendo el estándar para el testing de biomarcadores.6,9 La obtención de esta puede realizarse mediante distintas técnicas (broncoscopia, mediastinocopia guiada por imagen).10

 

 

Requisitos de Muestra y Opciones de Diagnóstico en el Cáncer de Pulmón

 

Es crucial que la muestra cumpla con requisitos específicos en términos de cantidad y calidad, como un buen porcentaje de celularidad. El análisis en tejido es el estándar de oro para la detección de ciertos biomarcadores, siendo más sensible que el análisis en plasma. Sin embargo, es más lento, invasivo, y puede verse afectado por la heterogeneidad inter e intratumoral, además de no reflejar cambios temporales en el genoma tumoral.11

 

 

Test Reflejo de Biomarcadores

 

El test reflejo de biomarcadores se realiza simultáneamente con el diagnóstico. Este enfoque permite disponer más rápidamente de la información sobre biomarcadores moleculares, detectando alteraciones más frecuentemente. Esto facilita el inicio temprano del tratamiento y optimiza el uso de la muestra, asegurando que el testing de biomarcadores sea considerado prioritario y eficiente.12

 

 

Biopsia Líquida y sus Ventajas

 

Otra opción en el diagnóstico es la biopsia líquida, que permite analizar el ADN tumoral circulante (ctDNA), células tumorales circulantes, y antígenos tumorales usando PCR o NGS. La biopsia líquida ha demostrado que el ctDNA correlaciona con el estadio de la enfermedad. Es fácil de obtener, específica, y no tiene límites de calidad o cantidad. Además, permite monitorizar la evolución del tumor y ofrece una visión global del tumor, a diferencia de la perspectiva local de las muestras tisulares.13

 

Sin embargo, la sensibilidad es variable, es más costosa y no todos los tumores liberan cantidades suficientes de ctDNA en la circulación.14,15 La biopsia líquida no está implementada todavía de forma definitiva, pero su uso se va expandiendo poco a poco como una opción complementaria/alternativa a la prueba en tejido p.ej. en aquellos casos en los que la muestra de tejido es escasa o no tiene la calidad suficiente o cuando el estado del paciente desaconseja el uso de técnicas invasivas.15-17

Disponer de la información de los biomarcadores es de gran importancia en el abordaje del CPNM y más con la llegada de las terapias dirigidas y de la inmunoterapia, y es algo que se refleja también en los estadios resecables, en los que poco a poco el testing molecular va cobrando más relevancia.12

 

El testing molecular es una parte integral del abordaje del CPNM, si bien es cierto que dependiendo de cada país/región la extensión y disponibilidad de este varía notablemente, sobre todo las técnicas más complejas y costosas como la NGS.18-20

 

Con todo esto, el Consenso Internacional de ESMO recomienda un análisis de todos los biomarcadores esenciales de manera refleja para ofrecer la mejor terapia disponible.12,21 Se recomienda analizar en todos los pacientes con CPNM el estado mutacional de EGFR, ALK y el nivel de expresión de PD-L1. Aparte, en el estadio IV se recomienda testar otros biomarcadores adicionales:7,9,22

 

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La mayoría de las mutaciones oncogénicas drivers son mutuamente exclusivas y tan sólo el 1-3% de los casos de CPNM exhiben alteraciones concurrentes.23

 

La prevalencia de las mutaciones más comunes varía según el subtipo histológico:23-25

 

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Otros biomarcadores destacados en el CPNM son el nivel de expresión de PD-L1 y la carga mutacional tumoral (TMB). Ambos tienden a correlacionar con el estatus de tabaquismo.26,27

 

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El EGFR es un miembro de la familia de receptores tirosina quinasa ERBB. Al unirse a un factor de crecimiento, activa múltiples vías de señalización que inducen la proliferación celular, la metástasis y bloquean la apoptosis.29

 

Las mutaciones que confieren sensibilidad a los inhibidores tirosina quinasa de EGFR (EGFR-TKIs) se producen en los exones 18-21 de EGFR.3,30

 

EGFR es un factor pronóstico y predictivo de respuesta en el CPNM.31 En torno a un 15% de los pacientes con enfermedad metastásica presentan mutación en EGFR (la frecuencia es superior en los pacientes asiáticos). En los pacientes con EGFR mutado las mutaciones más comunes son la deleción del exón 19, la L858R del exón 21 y la de resistencia T790M. La T790M está asociada al 50–65% de casos de resistencia adquirida a los EGFR-TKI de 1ª y 2ª generación. Los inhibidores de 3ª generación, en cambio, son capaces de bloquear esa mutación. Entre estas tres suponen dos tercios del total.32

 

Además de estas tres mutaciones más frecuentes, existen otras mutaciones no comunes:32

 

 

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Las mutaciones en EGFR se suele detectar bien de forma individual por secuenciación Sanger, por PCR en tiempo real o bien junto a un panel de otros genes por NGS.Debido al impacto que supone detectar la mutación del EGFR, las distintas guías recomiendan testarlo en todos los pacientes con CPNM.5-10,7

 

Otras alteraciones prevalentes en el CPNM son:

 

  • ALK: los reordenamientos aparecen en el 2-7% de pacientes, predominantemente en los adenocarcinomas y con mayor prevalencia en pacientes jóvenes y en no fumadores. Los reordenamientos son inversiones o traslocaciones en el cromosoma 2 que fusionan distintas partes de un gen partner con el exón 20 de  ALK para los que existen distintos ALK-TKI aprobados.33,34
  • ROS1: reordenamientos en el 1-2% pacientes, predominantemente en los adenocarcinomas. Los reordenamientos de ROS1 provocan una sobreexpresión de la proteína y son más prevalentes en pacientes jóvenes y en no fumadores.33,35
  • BRAF: mutaciones en el 1-5% pacientes, sobre todo en adenocarcinomas. La mutación V600E es la más abundante (>50%) y se cree que es más prevalente en los fumadores.34,37
  • MET: mutaciones skipping del exón 14 en el 2-4% de pacientes. Como resultado se genera una versión reducida carente de una parte clave en la degradación de MET.35,37
  • Amplificaciones de MET: 2-5% de pacientes, más común en adenocarcinomas. Son responsables del 15-19% de resistencias a los EGFR-TKI de tercera generación.35,37
  • Fusiones de RET: en el 1-2% de pacientes, predominantemente en los adenocarcinomas. Son más prevalentes en pacientes jóvenes y en no fumadores.35,38
  • NTRK: fusiones génicas en el <1–3% de pacientes. Pueden coexistir con EGFRm e inducir mutaciones de resistencia.35,39
  • KRAS: mutaciones que son mutuamente excluyentes con las de EGFR y ALK. Representan entre el 25-30% de las de los adenocarcinomas. Las más frecuentes se dan en los codones 12 y 13 como la G12C (13% de adenocarcinomas) que es un  biomarcador de pobre pronóstico.23,40
  • PD-L1: la sobrexpresión es común en el CPNM, lo que supone que casi una cuarta parte de pacientes cuente con un nivel de expresión ≥50%.41
  • VEGF/VEGFR2: los pacientes con CPNM suelen tener niveles de VEGF circulante más altos. En un 32% de pacientes, independientemente de la histología, se observan ganancias en el número de copias de VEGFR2. Estas alteraciones parecen estar ligadas a una mayor malignidad, dado que promueven una mayor angiogénesis y quimioresistencia.42,43

 

 

Nuevos Biomarcadores en el Cáncer de Pulmón No Microcítico (CPNM)

 

En los últimos años, han surgido nuevos biomarcadores importantes. Algunas mutaciones destacadas incluyen:

 

  • Mutaciones en PIK3CA: Bastante prevalentes en el CPNM escamoso.44
  • Mutaciones en DDR2: Presentes en aproximadamente el 4% de pacientes con CPNM escamoso.45
  • Mutaciones en HER2: Más comunes en adenocarcinomas, mujeres, personas de origen asiático y no fumadores, y pueden conferir resistencia a los EGFR-TKI.46
  • Sobreexpresión de TROP2: Más frecuente en CPNM escamoso y asociada a un mal pronóstico.47
  • Carga Mutacional Tumoral (TMB): Se refiere al número total de mutaciones no sinónimas en cada región codificante del genoma del tumor, medida en mutaciones por megabase de ADN (mut/Mb).49

 

 

Importancia de la Carga Mutacional Tumoral (TMB)

 

La importancia del TMB radica en que los tumores con mayores niveles de TMB, al mostrar más antígenos tumorales, pueden ser más sensibles a la inmunoterapia. Sin embargo, en el caso del CPNM, estos resultados deben ser confirmados, ya que han sido hasta ahora contradictorios.49,50

 

La importancia de los biomarcadores en el abordaje terapéutico del CPNM se ha ido extendiendo desde los estadios más avanzados a los más tempranos, cuando el tumor es resecable, en base a los resultados de distintos ensayos clínicos en pacientes en estadios I-III. Pese a las recomendaciones de las guías clínicas todavía queda trabajo por hacer, ya que las tasas de testing siguen siendo todavía bajas en demasiados países.51 Aspectos como el coste de los procedimientos, la dificultad de acceso a determinadas técnicas como la NGS, la falta de una muestra tumoral adecuada o las restricciones a determinadas terapias dirigidas son barreras en la implementación del testing de biomarcadores en el CPNM.20

 

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