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Linfomas

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¿Qué son los Linfomas?1,2

 

Linfoma es un término que se refiere a un grupo diverso de neoplasias malignas que impactan el sistema linfático, un componente vital del sistema inmunológico. Estas enfermedades se originan en los linfocitos (B o T) y pueden manifestarse en los ganglios linfáticos, médula ósea, sangre y otros tejidos linfoides.

 

 

Clasificación de los linfomas

 

El linfoma de Hodgkin (LH) es una neoplasia linfática monoclonal rara, caracterizada por la presencia de células de Reed-Sternberg (RS) en los ganglios linfáticos. Este linfoma afecta principalmente a adultos jóvenes y personas mayores de 55 años, presentándose con linfadenopatía indolora supradiafragmática y, en algunos casos, síntomas B como fiebre, pérdida de peso y sudores nocturnos.1 En España se diagnosticaron 996 nuevos casos en el año 2025, según las estimaciones de REDECAN. Se clasifica en dos tipos principales:
 

  • LH clásico (95% de los casos), que incluye subtipos como esclerosis nodular y celularidad mixta.3
  • LH con predominio linfocítico nodular (NLP-HL) este tipo de linfoma es poco común, en torno al 5%. Se caracteriza por presentar una menor cantidad de células RS y una variación de estas en forma de palomita de maíz. Es más común en adultos mayores pero puede darse también en jóvenes.3,4 Su etiología es desconocida, aunque se asocia a infecciones por EBV, VIH, inmunosupresión y predisposición genética.1
     

El diagnóstico se realiza mediante biopsia excisional para identificar células RS, complementado con estudios de imagen como PET/CT para estadificación. Con un enfoque interdisciplinario, el LH tiene un buen pronóstico, con tasas de supervivencia a 5 años del 90% en etapas iniciales.1

El linfoma no Hodgkin (LNH) es un grupo heterogéneo de neoplasias malignas que se originan en los tejidos linfáticos, principalmente en los ganglios linfáticos, y pueden derivarse de células B, T o NK. Este tipo de linfoma se clasifica en subtipos indolentes, como el linfoma folicular, y agresivos, como el linfoma difuso de células B grandes, cada uno con características clínicas, genéticas y respuestas terapéuticas distintas. Su etiología incluye factores como infecciones (por ejemplo, EBV o H. pylori), exposición a toxinas, inmunodeficiencias y enfermedades autoinmunes.5

 

Clínicamente, los pacientes pueden presentar linfadenopatía indolora, síntomas B (fiebre, pérdida de peso, sudores nocturnos) y, en algunos casos, enfermedad extranodal, como afectación gastrointestinal o del sistema nervioso central. El diagnóstico se basa en biopsias de ganglios linfáticos, estudios de imagen (PET/CT) y análisis inmunofenotípicos. Mientras que los linfomas indolentes no suelen requerir urgencia de tratamiento, los agresivos suelen requerir de tratamiento inmediato debido a su rápida progresión.6

  • Linfoma Folicular: Elevada incidencia dentro de los linfomas indolentes, presenta recaídas frecuentes.1
  • Linfoma de Burkitt: Muy agresivo y relacionado con translocaciones genéticas específicas t(8;14). Es más frecuente en África.4
  • Linfoma Difuso de Células B Grandes (LDCGB): El tipo más común de los linfomas de células B maduro. Se trata de un subtipo agresivo.5
  • Linfoma de Células del Manto (LCM): es un subtipo poco frecuente pero agresivo. Comienza a desarrollarse en la zona del manto de los ganglios linfáticos.6
  • Linfoma de la Zona Marginal: de crecimiento lento, indolente. Comienza a desarrollarse en la zona marginal de los órganos linfoides. Se divide en 3 subtipos principales: nodal, esplénico y asociado a la mucosa de órganos linfoides.4
  • Linfoma Primario del Sistema Nervioso Central (SNC): Afecta cerebro y médula espinal.5
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