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Angiografía coronaria, ecografía intravascular y tomografía de coherencia óptica en la guía de la intervención coronaria percutánea: una revisión sistemática y metaanálisis de red

Coronary Angiography, Intravascular Ultrasound, and Optical Coherence Tomography in the Guidance of Percutaneous Coronary Intervention: A Systematic Review and Network Meta-Analysis.

 

Daniele Giacoppo, Claudio Laudani, Giovanni Occhipinti, et al. Circulation. (2024): 149. DOI: 10.1161/CIRCULATIONAHA.123.067583

Habitualmente, el intervencionismo coronario percutáneo (ICP) se realiza guiado únicamente por angiografía coronaria. Esta técnica proporciona una visión global bidimensional de la arteria, lo cual conlleva limitaciones inherentes a la hora de evaluar de forma exhaustiva la carga aterosclerótica, discernir las características de la placa, definir el diámetro del vaso, garantizar la expansión óptima del stent e identificar complicaciones agudas (como disecciones, malaposición, protrusión tisular y trombosis endoluminal). En este contexto, existen otras técnicas de imagen intravascular (ultrasonido o ecografía intravascular cardíaca [IVUS] y tomografía de coherencia óptica [OCT]) que aportan una mayor información de cara a la ICP. Hasta la fecha, se han publicado resultados controvertidos al comparar los resultados obtenidos guiando la ICP mediante IVUS u OCT respecto a la angiografía coronaria invasiva.

 

Se realizó una búsqueda en las principales bases de datos electrónicas para identificar ensayos clínicos que evaluaran al menos 2 estrategias de guía de la ICP. Los objetivos coprimarios de evaluación fueron la revascularización de la lesión diana y el infarto agudo de miocardio. Como resultados secundarios se analizaron la revascularización de la lesión diana inducida por isquemia, el infarto de miocardio del vaso diana, la mortalidad por cualquier causa, la mortalidad por causa cardiovascular, la necesidad de nueva revascularización de la arteria responsable, la trombosis del stent y los eventos cardiacos adversos mayores. Los resultados se replicaron mediante modelos bayesianos de efectos aleatorios. Se realizó un meta-análisis en red incluyendo datos de 24 ensayos aleatorizados (15.489 pacientes: IVUS frente a angiografía, 46,4% [n=7.189 pacientes]; OCT frente a angiografía, 32,1% [n=4.976 pacientes]; OCT frente a IVUS, [21,4% n=3.324 pacientes]). La ICP guiada por IVUS se asoció con menor necesidad de revascularización de la lesión diana en comparación con la angiografía (OR=0,69; IC95% 0,54–0,87), mientras que no se observaron diferencias significativas entre la OCT y la angiografía (OR=0,83; IC95% 0,63–1,09) ni entre la OCT y el IVUS (OR=1,21; IC95% 0,92–1,58). El desarrollo de un infarto de miocardio no difirió significativamente en función de las estrategias de guiado. Estos resultados fueron coherentes con los resultados secundarios de revascularización de la lesión diana inducida por isquemia, infarto de miocardio del vaso diana y revascularización de la arteria responsable. La OCT se asoció a una reducción significativa de la trombosis del stent en comparación con la angiografía (OR=0,49; IC95% 0,26–0,92). Del mismo modo, los resultados en términos de supervivencia entre la IVUS o la OCT y la angiografía fueron inciertos en todos los análisis.

 

Los autores concluyen que la ICP guiada por IVUS se asocia con una reducción de la revascularización de la lesión diana inducida por isquemia, en comparación con la ICP guiada por angiografía, siendo ésta la diferencia más evidente y favorable para el IVUS. Por el contrario, no se observaron diferencias significativas en cuanto a mayor riesgo de infarto de miocardio, en función de la estrategia seleccionada como guía para la ICP.

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Revisado por el Dr. Abel García del Egido

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